martes, 24 de enero de 2012

AÑORANZA Y AMOR - III

                    Mi Soledad

Dadme fuerzas, Señor, que es importante,
 -si aún la sigo llorando todavía-
para estar en su alegre compañía,
aunque fuera callado acompañante.
     Déjame que la quiera como amante,
déjame que suspire en su alegría,
déjame que le cuente, día a día,
cómo vivo mi vida cada instante.
     Déjala que me siga acompañando,
en esta soledad donde me pierdo,
porque así viviré siempre soñando,
que estoy con ella, en su ilusión y cuerdo,
porque siga mi amor hoy suspirando,
aunque fuera tan solo en su recuerdo.

                     Tu amor

     Déjame que me asombre su grandeza,
su locura de amor, su valentía,
la hermosura interior que ella tenía,
su enorme corazón, su gentileza,
para amarnos a todos con firmeza,
desde aquel pedestal de fantasía,
donde siempre reinaba la alegría,
y jamás el dolor y la tristeza.
     Cuánto aprendimos de su amor sincero,
de su sabio consejo madurado,
de su alegre soñar tan duradero,
de su dulce mirar iluminado,
que te estaba diciendo que te quiero,
aunque fuera en silencio y apagado.

                       Tu confianza

     Yo quisiera, Señor, sentir su canto,
tener la misma fe que ella portaba,
vivir en ese Edén que tanto ansiaba,
imperio de tu amor eterno y santo.
     Yo también creo en ello, más mi llanto,
no me deja pensar, porque la amaba,
y por ello, tal vez, nunca esperaba
que en su ausencia, mi amor sufriera tanto.
     Yo estaba en el umbral de su confianza,
soñando en el portal de su alegría,
llamando sin cesar a su esperanza.
     Siempre quise pensar que yo me iría,
delante, por mi edad. No se me alcanza,
que este viaje final, detrás lo haría.

                   Tu entereza
 
    Déjame que me impregne en su entereza,
déjame contagiarme en su frescura,
llévame por la senda de locura,
que acaba más allá de mi torpeza.
      Deja, al menos, que tenga mi cabeza,
sentada en el diván de su hermosura,
para que sepa que el amor madura
con el tiempo, y se llena de grandeza.
     Déjame que solloce eternamente,
aunque luego, quizás, venga cansado,
de rodar por la vida tristemente,
con la vieja rutina a mi costado,
y un vivir sin vivir que es consecuente,
de su ausencia vital junto a mi lado.

                       Tu memoria

     Déjame resbalar por mi consciencia,
recordando su ayer, con valentía.
     Era tan ordenada, que sabía,
donde estaban las cosas, su presencia.
     Qué memoria tenía y qué paciencia,
que estando casi en Ti, me repetía,
dónde estaba aquel traje, que en su día,
tuviera que ponerme, tras su ausencia.
     Y a sus hijas también les indicaba,
dónde estaban sus cosas más queridas.
     Con qué dulce placer, ella guardaba,
las perlas más lejanas, más sentidas.
     Con su letra y su nombre las marcaba,
porque nunca se dieran por perdidas.

                     Tu cristianismo

     Déjame que esta tarde tan sentida,
recuerde su entereza con ternura:
“que venga el sacerdote con premura
y llamad a mi amiga preferida,
para darle un adiós de despedida”.
     Y llegó el capellán hasta tu altura,
sentada estabas en la cama, hondura
de enorme fortaleza  reprimida.
     Me dijo el capellán: “es imposible
que esta buena mujer vaya a ausentarse,
será cierto, pero es inconcebible,
sobre todo después de confesarse”.
     Así eras tú, mi amor, dulce y sensible,
que ayuda a los demás a levantarse.

                         O.Z.M.                                                                                                            

16 comentarios:

  1. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

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  2. Olegario.." Añoranza y Amor III "

    No hay palabras màs bonitas de las que tu le has dedicado a ella con tanto Amor.
    Eres un agradecido del Señor...sigue con Fe hacia el, que ha de seguir acompañàndote a aliviar tanto dolor.

    un beso

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  3. Tu tristeza es poesía... Preciosos poemas tristes pero llenos de Amor. Un abrazo.

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  4. No estás solo, Olegario. Los recuerdos y tus, hoy tristes versos, te hacen revivir toda la felicidad que compartistéis juntos...

    Un fuerte abrazo

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  5. Borda el pañuelo de tus sueños de mil colores
    Y en cada esquina ponle una cinta de ilusiones…

    Si se pierden los encuentras
    Si se alejan los acercas
    Si se van los atraes

    No te desveles que se enojarán
    Y si se enojan te olvidarás
    Que por un momento…
    Has sido feliz bordando un sueño.

    Un fuerte abrazo hoy desde mi tierra
    Bañada por los aromas del Cantábrico.

    María del Carmen



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  6. ¡Cuanta sutileza de amor, cuánta añoranza hacia un amor que pervive en la memoria y en los versos!

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  7. Olegario: Que poemas y sonetos tan bellos, son de un verdadero POETA...

    Gracias por tus lindos comentarios, uno con una poesía y todo, eres un encanto.

    un abrazo

    maite

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  8. Olegario:
    Ella no murió, vive en tu mente y corazón.
    Vive en tu Poesía.
    Vive con el Señor.
    Y desde el Cielo, te ama y te protege.
    Un beso, Montserrat

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  9. miles de gracias querido y admirado poeta por siempre acariciar nuestros sentidos con la suprema belleza de tus versos, besinos con todo mi cariño y admiración.

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  10. Olegario, hermosísimos versos hacia el amor de tu vida. Ella permanecerá por siempre en el alma de los que la amaron y continuará siendo siempre esa estrella de luz que se percibe a traves de tus versos.

    Un abrazo en alas de la espranza y la fortaleza.

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  11. Amor y nostalgia en bellos versos. Un abrazo.

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  12. Tristeza y dolor,
    nostalgia por el amor
    perdido que se echa en falta,
    se necesita esperanza,
    jamás la pierdas,
    un saludo

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  13. Amigo Olegario, hoy vuelas tan alto como el halcón que protege su pareja en el nido. Tus palabras de amor, tan bellas, tan sentidas, seguro que se elevan por encima de los mortales y perduraran en siglos venideros.
    Un abrazo
    Piedra

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  14. Tal como te expresas, ella estará oyéndote desde las alturas y viviendo contigo en el recuerdo.
    Saludos

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  15. Me detengo ante tu puerta una y una vez más y te digo: feliz domingo para ti y para todos los que te rodean acercándote la ilusión de vida…

    La que nunca te olvida y te lleva en el interior del sentimiento…

    Tu amiga María del Carmen


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  16. ¡Con que ternura, con que belleza, con cuanto amor, has expresado en palabras y versos los sentimientos!

    No sé ahora yo encontrar palabras adecuadas para manifestarte mi condolencia, salvo decirte que es hermoso haber conocido un amor tan intenso, que no va a morir nunca en tu corazón y que te acompañará siempre, y que incluso te causará emociones de felicidad con los bellos recuerdos de los mejores momentos de vuestro amor y vuestra vida.
    Un abrazo muy fuerte.

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