domingo, 10 de junio de 2012

¿SERÁ ESTO CIERTO?

                         

   Y así puede ocurrir, y sucedía,
en una hermosa catedral cristiana,
la más grande del mundo y sevillana,
plantada en un rincón de Andalucía.
   El gótico lloraba de alegría,
vibrando de emoción cada mañana,
Patrimonio del mundo en la ventana,
de la Unesco que a todos sorprendía.
    Tres mocetes llegaron bien drogados,
y en esta catedral tan portentosa,
penetraron, fumando en sus  costados,
diciendo sin cesar, con voz ruidosa,
que en una España laica no hay legados,
ni siquiera respeto a cualquier cosa.

   Esta joya del arte no es siquiera,
modelo de respeto a estos bribones,
salieron vomitando y a empujones,
y escupiendo en el templo desde afuera.
   Y siguieron gritando hasta en la acera,
y se fueron meando en los rincones,
y nadie les pidió sus filiaciones,
y  escaparon tan “panchos” por doquiera.
    Y así cogemos lo que se ha sembrado,
confundimos la Ley en un momento,
nos metemos de lleno en el “fregado”,
y luego nuestra ley es fundamento,
hacemos lo que ya hemos programado,
y nos vamos de aquí sin un lamento.

   Y más tarde cruzamos la alambrada,
donde está nuestra lengua reposando,
con una cara triste y sollozando,
pues se siente sumisa y humillada.
    Una lengua que ayer fue maltratada,
tal vez por quien estaba gobernando,
los que hablan siempre por no estar callando,
y aprueban una Ley con voz airada.
    Que el idioma español en el concierto
de este mundo real y verdadero,
después del chino y el Inglés, advierto,
que sigue sin cesar su fiel sendero,
por un campo de hierba, no un desierto,
y siendo en esta lucha un buen tercero.

                              O.Z.M.

Nota.- Perdonar la confusión. Os pido perdón, porque ¿DONDE ESTÁ LA VERDAD?,  se publicó el dÍa 15-05-12. Esta es la siguiente.

sábado, 9 de junio de 2012

¿DONDE ESTÁ LA VERDAD?



        
  Cuando el pueblo se esconde en la evidencia,
de alguna enfermedad, ya detectada,
pretende descubrir una pomada,
que oculte de verdad, lo que la ciencia,
hace mucho que ya tiene conciencia,
de la enorme gravedad palpada,
mas no quiere incidir, con su mirada,
del peligro que entraña su existencia.
   Y el pueblo o la nación le van poniendo,
a este enfermo, que es un puro lamento,
unas toallas mojadas, casi ardiendo,
empapadas, sin más, en un ungüento,
porque nadie descifre este remiendo,
que nosotros ponemos en el cuento.

      Y sacamos la Ley del apellido,
la píldora, el divorcio, cualquier treta,
y tal vez el dopaje de un atleta,
porque el pueblo se encuentre entretenido.
     Que no piense la plebe en el herido,
que el doctor vaya haciendo la maleta,
y que extienda al final una receta,
diciendo que la gripe no ha existido.
     Que fue una simple alarma, bien tratada,
un indicio, un conato pasajero,
una crisis, tal vez muy mal llamada,
o la voz de un rival muy puñetero,
que espera en el portal de su morada,
ver pasar un cadáver postinero.

     Que hay cosas que se saben de tirón,
y se pueden probar muy fácilmente,
la estadística dice, casualmente,
que esta España de nuestra bendición,
es cristiana de todo corazón,
un ochenta por ciento y es patente,
que aunque no fuera activa, si  es creyente,
lo demuestra una encuesta en población.
    Y es que a mí me resulta original,
mirando la Constitución vigente,
que este Estado no sea confesional,
y resulte tal vez más convincente,
respetar el derecho universal,
de toda religión omnipresente.



                    O.Z.M.